Para mí, Balancio fue un antes y un después. Me encantaba comer bien y sentía que no había manera de bajar. Llegué a rozar los 95 kg con 29 años y ya estaba cansada de “empezar el lunes”. Cambié un par de hábitos sin obsesionarme y añadí Balancio… y por fin empecé a ver movimiento real. En 4 meses bajé casi 30 kg. Y sí: de vez en cuando todavía me tomo unas patatas fritas.